Arrullo, fiesta y siembra: así será Colombia al Parque 2026
Bogotá volverá a convertirse en un lugar de encuentro para las músicas tradicionales, populares y contemporáneas de Colombia y América Latina con la edición número 24 de Colombia al Parque, un festival que, a lo largo de más de dos décadas, ha permitido escuchar la diversidad cultural del continente como una experiencia viva y compartida.
El festival organizado por el Instituto Distrital de las Artes - Idartes, de entrada libre y para públicos de todas las edades se realizará el 23 y 24 de mayo en el Parque de los Novios y reunirá artistas internacionales, nacionales y distritales en una programación que pone en diálogo distintas generaciones, territorios y sonoridades. En esta edición participarán agrupaciones y artistas como Quilapayún, Marta Gómez, Bambarabanda, La Morena del Chicamocha y Belkis Concepción, cuyas trayectorias reflejan la capacidad de las músicas populares para preservar la memoria, narrar los territorios y, al mismo tiempo, reinventarse continuamente.
La edición de este año tendrá como eje conceptual a las cantoras, entendidas no sólo como intérpretes, sino como guardianas de la memoria, tejedoras de territorio y agentes de transformación cultural. Bajo la premisa “Arrullo, fiesta y siembra”, el festival propone una mirada amplia sobre lo femenino: una reflexión que trasciende la representación de las mujeres en las músicas tradicionales y populares para abrir preguntas sobre el cuidado, la inclusión, la diversidad y las distintas maneras de habitar los escenarios culturales.
En ese sentido, la programación reconoce las voces que históricamente han sostenido la tradición oral y las músicas de raíz —muchas veces desde espacios invisibilizados—, pero también aquellas propuestas que expanden, reinterpretan y tensionan esos lenguajes desde nuevas sensibilidades estéticas y sonoras. Lo femenino aparece aquí no como una categoría cerrada, sino como una fuerza creadora que atraviesa la memoria, el cuerpo, el territorio y la transmisión cultural.
Esta edición del festival se articula, además, a partir de tres momentos curatoriales que atraviesan las dos jornadas y proponen distintas maneras de aproximarse a las músicas tradicionales y populares. Más que segmentos programáticos, se trata de atmósferas que dialogan entre sí y que permiten recorrer emociones y formas de encuentro.
El primer momento curatorial “Las que cantan la fiesta” abrirá el sábado 23 de mayo desde la celebración colectiva, reconociendo en la música una fuerza capaz de convocar el gozo y el baile. Allí, la fiesta aparece no solo como entretenimiento, sino como una práctica cultural profundamente ligada a la identidad y a la posibilidad de estar juntos.
El domingo 24 de mayo comenzará con el segundo momento “Las que arrullan el alma”, una franja orientada a las infancias y a las músicas vinculadas al cuidado, la ternura y el origen. Este momento del festival propone una escucha más íntima, en la que el arrullo se entiende como una forma de transmisión afectiva y cultural, un lenguaje que conecta generaciones y preserva memorias.
Finalmente, el mismo domingo, el tercer momento curatorial “Las que siembran” cerrará el festival con propuestas que dialogan entre tradición e innovación, reuniendo proyectos que reinterpretan las músicas colombianas desde nuevas búsquedas sonoras y estéticas. Aquí, la tradición no aparece como algo inmóvil, sino como una materia viva que se transforma, se expande y encuentra nuevas formas de permanecer.
Del cartel de artistas
El cartel de esta edición reúne propuestas que permiten recorrer distintas geografías, memorias y formas de entender las músicas populares de América Latina. Desde agrupaciones históricas que han marcado generaciones hasta proyectos contemporáneos que expanden los lenguajes tradicionales hacia nuevas búsquedas sonoras, la programación propone una simbiosis entre las raíces y las formas en que estas continúan reinventándose en el presente.
Entre los invitados internacionales sobresale Quilapayún, referente fundamental de la nueva canción chilena y una de las agrupaciones más influyentes de la música latinoamericana, Quilapayún alcanzó reconocimiento internacional con obras como La muralla y la cantata Santa María de Iquique. Prueba de su relevancia histórica es que durante sus primeros años la banda contó con la dirección artística de Víctor Jara y entre sus fundadores se encuentran el compositor y poeta Eduardo Carrasco Pirard y el cantante Julio Numhauser. Junto con Quilapayún se encontrará Belkis Concepción, pionera de las orquestas femeninas del merengue y figura clave en la transformación del lugar de las mujeres dentro de la música tropical. A ellos se suma Amantes del Futuro, proyecto mexicano que conecta la cumbia latinoamericana con lenguajes electrónicos y digitales contemporáneos.
La representación nacional reunirá voces fundamentales de las músicas colombianas como Marta Gómez, cuya obra ha construido puentes entre la canción latinoamericana y el jazz, Ganadora del Latin Grammy en 2014; Martina Camargo, una de las grandes portadoras de las tradiciones de tambora de la Depresión Momposina; y la histórica Orquesta de Lucho Bermúdez, responsable de convertir ritmos como la cumbia y el porro en parte esencial del imaginario musical colombiano.
El festival contará además con propuestas que reflejan la diversidad y vitalidad de la escena musical del país, como Bambarabanda y su exploración entre rock y músicas andinas; Bejuco, agrupación del Pacífico sur colombiano que ha llevado la fuerza de la marimba y los cantos tradicionales a nuevos escenarios; y Killabeatmaker, productor que fusiona electrónica, beatboxing y sonidos tradicionales colombianos desde una perspectiva urbana y experimental.
La escena distrital ocupará, como cada año, un lugar fundamental dentro de la programación, revalidando el papel de los Festivales al Parque como plataformas para fortalecer y visibilizar el talento local. Proyectos como La Morena del Chicamocha, Flor de Cerezo, Sincopa2, Reburú y La Rola Band evidencian las múltiples maneras en que las músicas tradicionales continúan siendo apropiadas, reinterpretadas y proyectadas por nuevas generaciones de artistas en Bogotá.
Ver: Artistas Colombia al Parque 2026
Otras actividades
Además de la programación musical, la edición número 24 de Colombia al Parque contará con una Zona de Arte y Emprendimiento que reúne iniciativas vinculadas al Castillo de las Artes, el IDIPRON y aliados como Hecho en Bogotá —de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico—, reconociendo en el arte, los oficios creativos y los emprendimientos culturales formas concretas de inclusión, circulación económica y transformación social.
En este espacio participarán 12 emprendimientos seleccionados mediante la Invitación Cultural ZAE – Festivales al Parque 2026, junto con iniciativas de Hecho en Bogotá, IDIPRON, el Castillo de las Artes y una discotienda especializada. Con esta zona se busca ampliar la experiencia del festival y poner en relación la música con otros procesos culturales y comunitarios que también hacen parte de la ciudad.
La programación incluirá, además, una amplia oferta gastronómica y acciones orientadas al cuidado ambiental en el marco de la estrategia EcoFestivales; este último pensado como una propuesta que hace hincapié en la importancia de construir eventos culturales cada vez más sostenibles y conscientes de su relación con el entorno. En ese sentido, el festival propone una experiencia en la que la apropiación del espacio público, el encuentro ciudadano y la diversidad cultural se entrelazan alrededor de las músicas de Colombia y América Latina.
La realización de Colombia al Parque 2026 es posible gracias a la Alcaldía mayor de Bogotá y a la articulación de distintas entidades distritales y aliados que entienden la cultura como un eje fundamental para la construcción de ciudad. En esta edición, TransMilenio se suma nuevamente como aliado estratégico para facilitar el acceso y la movilidad de los públicos, mientras Canal Capital acompañará la transmisión y circulación de los contenidos del festival como canal oficial de los Festivales al Parque, extendiendo el alcance de esta celebración a distintos territorios y audiencias de Bogotá.
